Durante los últimos meses del 2017, el Gobierno del Estado emitió el decreto 750, el cual engloba los diversos artículos de la Ley de Organizaciones de Asistencia Social para el Estado de Oaxaca, tiene el objetivo de regular el funcionamiento, los Albergues, Casas Hogar, y Refugios que tengan bajo su custodia a personas en situación de vulnerabilidad.

El artículo 31 Bis de esta Ley, establece que, en caso de que una mujer no sea localizada en el territorio de su municipio o de la entidad, se activará el programa de búsqueda denominada “Alerta Rosa”.

Este programa, constituye el protocolo de actuación y herramienta eficaz de difusión masiva e inmediata en todos los medios de comunicación disponibles que permitirá la pronta localización y recuperación de mujeres que se encuentran en riesgo inminente de sufrir daño grave, por motivo de su no localización o cualquier circunstancia donde se presuma la comisión de algún delito cometido en el territorio estatal.

A pesar de ser la primera entidad en todo el país en donde se ha decretado la “Alerta Rosa”, hasta la fecha no ha sido utilizada para buscar y localizar a mujeres desaparecidas, esto, a pesar del alto índice de jóvenes que han desaparecido en la región del Istmo, y el estado en general.

 

Mujeres 8 de Marzo, en el Istmo

Natalia Sicaru Torres González representante legal de la organización de Mujeres 8 de Marzo, informó que, la “Alerta Rosa” establece una coordinación entre organismos no gubernamentales dedicados a la defensa de los derechos de las mujeres y los menores con las diversas instancias gubernamentales involucradas.

Las cuales en general, tienen la encomienda de integrar un padrón de organizaciones de asistencia social, quienes, a su vez, deberán de reportar mensualmente la lista de personas vulnerables que se atienden en cada uno de estos lugares.

“Hace poco, la Secretaría de la Mujer Oaxaqueña nos informó que, los diversos organismos defensores de los derechos de la mujer y el menor, debemos de integrar redes de información, que nos permita conocer si en nuestros albergues o refugios ha sido atendida o se encuentra alguna mujer reportada como desaparecida”.

Esta información, servirá a las instancias correspondientes para conocer la situación que origino la desaparición de alguna mujer si en caso fuera por algún tipo de violencia familiar, o si se trata de algún delito.

“Nuestro trabajo en esta alerta consistirá en identificar si la mujer desaparecida fue usuaria de alguno de nuestros albergues y crear un mapa de incidencia, y en caso de que se encuentre oculta en estos lugares reportarla de inmediato”.

Al ser cuestionada con respecto a los problemas que se han encontrado en el camino con respecto a la “Alerta Rosa”, la entrevistada destacó la falta de sensibilidad de los encargados de la aplicación de la justicia, la nula ejecución de los programas gubernamentales, incluyendo la falta de atención de la Secretaria de la Mujer Oaxaqueña.

Por lo que, les corresponde a las organizaciones sociales agilizar el proceso de integración del padrón de instancias de apoyo a la mujer, y a la Fiscalía General de Justicia del Estado aplicar el protocolo de búsqueda de las desaparecidas, mientras que a los medios de comunicación difundir y apoyar la búsqueda a través de las redes.

Es por ello que, en el caso de la desaparición de las dos menores de edad de la agencia municipal Álvaro Obregón y de esta cabecera, en estos momentos la “Alerta Rosa” es inservible para su localización debido a la falta de coordinación entre los entes involucrados.

Dejando en claro que, en el tema de las desapariciones forzadas de las mujeres y niñas que se han registrado en la entidad y en la región del Istmo, señalo que, como organización han podido detectar que se debe a la “Trata de Menores” a la venta de mujeres.

 

Redes Sociales el problema de las desapariciones

 

Torres González destacó que, en el tema de la desaparición de las menores de edad, influyen las redes sociales, a través de las cuales el delincuente puede manipularlas y bajo engaños alejarlas de las áreas de seguridad.