Escrito por Alfredo Acevedo Petriz Viernes, 15 de Junio de 2012 16:05

Salina Cruz.-
A escasas tres semanas de finalizar el ciclo escolar 2011-2012, los maestros de la Sección 22 del SNTE intentan recuperar 80 días hábiles que han perdido en una serie de plantones y paros para presionar a las autoridades estatales y federales en su “jornada de lucha” por mejores condiciones laborales y políticas para su gremio.
Luego de los últimos 15 días de paro de labores los maestros consiguieron respuestas favorables del gobierno, y también se ganaron el repudio unánime de la sociedad, principalmente de los padres de familias por sus constantes bloqueos y ausencias de las aulas.
En su afán de congraciarse con los padres de familia, más que cumplir con los días hábiles, los maestros en algunas primarias y jardines de niños optaron en adelantar media hora la entrada y retrasar 30 minutos la salida, en otras decidieron dar clases los sábados.
Como es el caso de las primarias: Leona Vicario y Miguel Hidalgo, donde las opiniones de padres de familia están divididas, ya que consideran que es injusta la medida tomando en cuenta que para eso existe un calendario escolar, además que los maestros tienen la obligación de trabajar como se indica.
“Los niños se estresan, saben que los sábados es para que realicen algunas actividades en familia, en casa, ahora tienen que ir a clases porque los señores maestros son irresponsables, las clases ya no se recuperan, el daño es irreparable, y es injusto que a los padres de familia junto con los niños nos echen a perder nuestras actividades”, consideró Manuela Benítez, madre de familia.
En otras primarias consideran la posibilidad de entrar media hora antes a clases, “hay que pararse más temprano, pero además quieren que los niños salgan media hora después, es ilógico, porque los del turno de la tarde quieren hacer lo mismo, y no hay más aulas, dónde van a recibir clases los niños”, se cuestiona Gloria, madre de familia.
Algunas madres de familia de la escuela Leona Vicario, rechazaron la posibilidad de que en el periodo vacacional que se avecina, los niños reciban clases. “Lo que deben hacer los maestros es trabajar como se indica en el ciclo, no se vale que por huevones descompongan la vida de otras personas, yo aprovecho las vacaciones de mis hijos para visitar a los abuelos, estoy en contra de que quieran dar clase en vacaciones”.
Donde no existe la menor intención de recuperar clases es en las secundarias generales.
Para evitar que los niños y jóvenes oaxaqueños perdieran el ciclo escolar los gobiernos federal y estatal ofrecieron a la Sección 22 el acompañamiento para presentar el Plan por la Transformación de la Educación en Oaxaca (PTEO) a la Comisión Rectora integrada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el SNTE, a fin de lograr su reconocimiento y la asignación de recursos económicos para su aplicación.
También se comprometieron a no aplicar la ACE ni la evaluación universal ni cualquier otro tipo de valoración, una declaración pública de rechazo a la ACE y enviar una iniciativa de Ley al Congreso local, para la aprobación del PTEO.
Además de la renuncia del director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Bernardo Vásquez Guzmán y de los jefes de Planeación Educativa y de la Unidad de Proyectos Estratégicos, Daniel Pérez Montes y José Luis Melchor Velasco.
La creación de la Comisión de la Verdad para investigar los asesinatos, la tortura y detenciones-desapariciones forzadas cometidas por el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz en contra del movimiento magisterial y popular, durante el 2006 y 2007. La cancelación de los servicios escolares ofrecidos en módulos por miembros de la Sección 59 del SNTE.
El ciclo escolar para un millón 300 mil alumnos en Oaxaca está en riesgo debido a que no se ha cumplido el contenido programático al cien por ciento; “en este año no han laborado 40 por ciento de los 200 que marca el calendario escolar, unos 80 días hábiles”.
REFORMA reveló en 2011, que según el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, en los últimos 10 años, los maestros han perdido un ciclo escolar completo, es decir, 200 días hábiles.