FLORENTINO BOHÓRQUEZ JARQUÍN

TEHUANTEPEC.-

Para los empresarios del Istmo, los bloqueos carreteros se han convertido en una costumbre, un mal hábito que afecta a todos, ante los ojos y compla­cencia del gobierno que colabora para ello, al no cumplir sus compromisos.

Así lo dio a conocer el subdelegado de Canacintra Abimael Olivera Pérez, “es un cáncer que ha venido afectando por más de 35 años y hoy nuevamente se da y afecta a todos los sectores del comercio, local, regional, estatal y se viven las consecuencias, desgraciada­mente se hizo una costumbre, un mal hábito, no es posible que paguemos justos por pecadores”.

Además, agregó que se pierde la sensibilidad con las personas que re­quieren de pasar para una cita médica y no es posible que las pasen cargando, ya se perdieron los valores, cierran ca­rreteras y se molestan con la ciudada­nía que tiene que pasar el peligro y la inseguridad; se pasa con miedo, con pánico, que si algo te pasa, nadie se ha­ce responsable.

Expresó que de alguna manera la culpa es de los burócratas, porque ellos mismos han hecho este tipo de células de rezagos sociales y ésta es la consecuencia de buscar cómo obte­ner algún beneficio, sobre todo los lí­deres; hace años todo estaba igual, si llovía o no llovía, la gente le buscaba cómo sobrevivir, ahorita ya se hizo un tema radical y desgraciadamente to­dos somos afectados.

Especificó que la culpa también es del gobierno, que si no le vas a cumplir a cierto sector mejor hablarle claro, con bases, si ya les prometiste y no le cumpliste ahí está el problema, “en­tristece la situación y las consecuen­cias que traerán estos bloqueos, los tres niveles de gobierno que atiendan a estas personas, que pongan fin a este problema radical y se terminen estos bloqueos, porque todo se detiene, pro­vocando un colapso total.